Fuga de Ideas

Fuga de Ideas, es el resultado de tres situaciones diferentes acaecidas en mi vida y que a continuación trataré de comentar sin volverme loco y mezclar cosas sin sentido.

Desde hace muchos años, siempre me río de mi mismo (importante hacerlo de vez en cuando) diciendo que sufro de “Incontinencia Verbal”. La verdad es que me parece una forma graciosa y diferente de transmitir las imprudencias, que en forma de ironía hasta cierto punto me resultaban imposibles de retener; y así estar siempre de bromas y risas con los amigos…

Por otro lado, a la hora de crear este blog, una de las cuestiones que más tiempo me llevó fue decidir el nombre que tendría. Ideas que vienen y van, fue el primero que se me ocurrió. Estuve barajando muchos otros nombres, ninguno me convencía, y siempre me remitía al primero. Ideas que vienen y van aunque no era mi favorito si que englobaba lo que quería. Era una forma en la que podía expresarme pero sin ser tajante, en ningún momento pretendiendo sentar cátedra. Nunca me han gustado ni las personas ni los blogs que actúan dando por hecho que son gurús y que no se equivocan. Eso no va conmigo, no me importa escribir algo sobre lo que pienso y si con el paso del tiempo me doy cuenta de que estaba equivocado o que he cambiado de opinión, quiero poder escribirlo y transmitirlo. El concepto Ideas que viene y van, me da pie a mantener esta conducta, pero no acaba de convencerme del todo…

Por último, el comienzo del 2.011. Sólo hemos vivido un mes de este año, y para mí muy difícil de olvidar por lo duro que está siendo. Primero, a la semana del comienzo del nuevo año, me comunican que ha muerto un amigo, un buen amigo, nuestro querido Darío Jaén nos abandonaba dejando atrás un sinfín de amigos y una cantidad de recuerdos tan gratos que hasta se hace duro escribir sobre él. Segundo, tras una crisis que cada vez hace más estragos en nuestra vida, siete compañeros del trabajo, muy buenos compañeros, muy profesionales, ya no trabajan en la misma empresa (desde aquí a todos ellos les deseo lo mejor). Así que el pasado fin de semana hice un pequeño equipaje y me fui a Madrid, si a la capital, para cambiar de paisaje, despejar la mente y necesitado de nuevos aires. Allí empecé a soltar las primeras sonrisas de la semana y como no mi incontinencia verbal comenzaba a crecer otra vez en mí, como una planta a la que vuelven a regar.

Todo ocurrió en Cuenca, muy bonito y muy frío. Compartiendo una comida con la mejor persona que conozco, como no, hizo su aparición mi incontinencia, esa frase que sin venir a cuento suelto y me quedo tan ancho, sin inmutarme, como si hubiese pedido un salero (tendrán que disculpar que no escriba lo que comenté, porque es un tanto atrevido y no quiero conflicto, por privado me pueden preguntar, jejeje). La respuesta de mi fiel y querido fue:

– Tú y tus fugas de ideas.

Francamente, me eché a reír, me pareció un comentario muy gracioso, ya que por deformación profesional lo empecé asociar con el Brainstorming (lluvia de ideas), pero le pregunté que de donde sacaba ese concepto, la Fuga de Ideas. Más me reí cuando me confirmó que no era nada que se hubiese inventado en ese momento, sino que debido a su deformación profesional me había diagnosticado y que entraba en la clasificación de fuga de ideas. Rápidamente me metí en Wikipedia y busqué su definición:

“La fuga de ideas o pensamiento ideofugitivo es un trastorno de la velocidad del pensamiento caracterizado por un flujo incesante de asociaciones, de modo tal que el pensamiento cambia de tema de manera constante y sin motivo, o salta a otro contenido ante cualquier estímulo externo, sin importar su relevancia”.

Aunque al principio no me identifiqué con la definición, si que lo hice con una de sus características: Predominio de asociaciones disparatadas. En fin, esto si que es algo típico en mi forma de concebir el humor. Ya por la noche, con las copas que son el demonio (menos mal) y recordando lo bien que lo estábamos pasando le dije que lo iba a escribir, quería dejar constancia en algún sitio de ese buen recuerdo dentro de un mes tan malo, y que mejor sitio que el blog. Pero fue más allá, y me dijo, cambia el nombre del blog y ponle Fuga de Ideas.

Tras meditarlo he dicho ¿por qué no?, en verdad va en contra de todos los principios de comunicación que conozco; he estado tres meses y medios dando a conocer algo y de repente… ¿lo cambio? Si, es ilógico, pero me apetece hacerlo y de hecho ya lo he cambiado, tal vez con esto he aprendido que no hay que ser tan rígido con nuestros conocimientos y de vez en cuando tenemos que dejarnos llevar.

Para concluir, comentarles que no va a variar el contenido de lo que escriba, si lo análizan un poco observarán que un post como este, entre tantos de comunicación, no es más que una Fuga de Ideas.

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